Intercambiar, trocar y reciclar

Desde hace años esta forma de adquirir e intercambiar ropa y artículos se estaba dando en capitales como París y New York.intercambiar

Intercambiar créditos 

Como tenía una enorme cantidad de ropa y accesorios en excelente estado y que prácticamente no necesitaba, me quedaba chica o simplemente quería compartir acudí a Te lo Cambio

Me dieron una determinada cantidad en créditos intercambiables que luego yo cedí a quien sabía que los necesitaba. No es que me las dé de rico o filántropo, sino que es mi manera de retribuir algo a mis amigos y amigas que siempre están viendo por mí.

Es, por otro lado, mi modestísima forma de combatir las desigualdades que hay en mi entorno. En el enorme clan de los González siempre hay un pariente menesteroso que está por tener un bebé o necesita de alguna prenda para primera comunión, boda, quinceaños, graduación, etcétera.    

Aquello de que nadie sabe para quién trabaja es una verdad como una casa. Quién diría que el dinero de mi quincena se iría en ropa y artículos y estos, al cabo, terminarían convertidos en vales canjeables para mis primos, sobrinos, cuñados, cuñadas, amigos y hasta amigos de los amigos.intercambiar

Trueque de moda cíclica

La verdad es que, como siempre, estamos llegando con algunos años de retraso a ingeniosos esquemas de economía. Esta forma de adquirir e intercambiar prendas, artículos y accesorios se estaba dando desde hace años en ciudades como New York, Londres, París, Amsterdam y Ciudad de México.  

No siempre lo más nuevo es lo mejor. Si te dieras una vuelta por las instalaciones virtuales o físicas de Te lo Cambio te darías cuenta de que la moda en verdad es como el movimiento de la Tierra alrededor del Sol, parece que los años 70, 80, 90 se alejan, pero en realidad están haciendo una curva para regresar. 

Por Juan Carlos Cruz│

Dejar un comentario